El halo mágico que rodea a la figura del cineasta francés Chris Marker es casi tan grande como el que rodea a sus películas. Poco sabemos en verdad sobre quién es. Las biografías en las enciclopedias se contradicen. Es el fotógrafo que evita la foto, el retratista que elabora un autorretrato polimórfico. Está claro que este director que interroga a sus propias imágenes hasta el infinito, no quiere ser descubierto, y es más, se divierte alimentando esa confusión.
Lo que sí parece cierto (todos los libros hablan de él con ese margen de duda “parece…”, “ se dice…”), es que empieza a hacer cine en los 50 y que ya se intuye su estilo único en colaboraciones como “Noche y niebla” o “Toda la memoria del mundo” de Alain Resnais. Lo que también sabemos con bastante certeza, aunque nos quiera despistar con seudónimos, es que es responsable de películas catalogadas como “obras maestras” en la Historia del Cine: “La Jetée” (1962) su único cortometraje de ficción e inspirador de “12 monos” de Terry Gilliam o “Sans Soleil” (1982) película más conocida y citada de Marker.
En las próximas dos semanas, ARTIUM nos ofrece la posibilidad de acercarnos a su cine impuro y siempre vivo, un cine de la emoción y el pensamiento que conecta el mundo exterior y colectivo con la intimidad del ser. Sin duda, una oportunidad única para conocer, debatir y profundizar en torno a uno de los creadores más fascinantes de nuestro tiempo.
Garbiñe ORTEGA

Más información sobre la programación en: www.artium.org