
El libro “Autobiografía de Alice B. Toklas” de Gertrude Stein ha sido el elegido para su debate en el Club de lectura celebrado en Artium en el mes de marzo.
“Autobiografía de Alice B. Toklas” es una obra en la que como pocas el título y el nombre de su autora son la primera línea del texto. Adentrarse en esta “autobiografía” supone superar ese título pura contradicción. Los dos nombres propios de mujeres que encontramos en la portada del libro se reflejan en un juego de espejos imposibles. La palabra autobiografía, como el espejo, exigiría que el nombre de la autora y el de la autobiografiaza coincidieran, y sin embargo no es así. Esos dos nombres, Gertrude Stein y Alice B. Toklas juegan a ser el mismo. Pero juegan con una palabra tan seria como es” autobiografía” que los lectores tomamos como garantía de fidelidad y verdad. Gertrude Stein, sin embargo, se atreve a desafiarnos, a poner en tela de juicio la posibilidad de representación de la historia de una vida en primera persona. Gertrude Stein se adelanta en más de medio siglo a las teorías más importantes sobre la autobiografía que la deconstrucción y la crítica y filosofía de la postmodernidad han defendido.
Pero además,. “Autobiografía de Alice B. Toklas” es un fresco en movimiento de treinta años de la vida parisina de las vanguardias. A través de una escritura que desafía, a su vez, los cánones de la narración, anulando el eje temporal y convirtiendo en simultáneo y visual el espacio de la memoria, podemos ver, desde 1903 a 1933, a Gertrude Stein y a Alice B. Toklas comiendo con Picasso, cenando con Matisse, hablando de sombreros con Marcelle Braque. Gertrude Stein nos enseña a los “genios” en su vida cotidiana, cuando la genialidad más bien parece una cuestión de chispa.
Ana Arregi